domingo, marzo 17, 2013

A vueltas con WhatsApp

Estos días no hay quien no hable de si me voy de WhatsApp, que si me quedo, que si la gente es muy rata o que si la aplicación es una caca. Pues ahí va mi opinión, hala.

Como todos la conocemos no vamos a contar cómo funciona, pero veamos unos cuantos pros y contras.

 Pros:

  1. Es gratis el primer año, o hasta que WhatsApp decida, que hasta hace poco quería decir "de momento"
  2. Creación de cuenta muy sencilla y asociada a número de teléfono. Es tan fácil que mucha gente creerá que nunca ha abierto esta cuenta.
  3. No necesitas publicitar tu cuenta de WhatsApp ni que te aprueben como contacto. Si tu móvil sabe el número de alguien y ese alguien tiene WhatsApp, tu móvil lo sabrá en cuanto refresque la lista de contactos
  4. Está pensado para redes no confiables y usa abstracciones intuitivas para ello. El famoso doble tick, que nos dice con el primero si ha llegado a servidor y con el segundo si ha llegado al otro móvil
  5. Permite enviar fotos, vídeos y voz que tengamos en el móvil o que tomemos en el mismo momento.
  6. Conversaciones grupales. Suelen ser el diablo, pero a veces son muy útiles.
  7. Cliente para muchos tipos de móviles (iOS, Android, Symbian, S40, Blackberry, Windows Phone,...)
Las ventajas 1, 5 y 6 son bastante comunes salvo casos extraños (saludo a GTalk por no tener ni 5 ni 6, que sí lo tiene su primo G+ Messenger). En mi opinión el éxito de WhatsApp se basa realmente en sus puntos 2, 3, 4 y 7. Sobre todo en los puntos 2 y 3. 

Con eso WhatsApp ha conseguido quitar no sólo el tener que intercambiar nombres de usuario con tus amigos, sino que también ha quitado el tener que pensar que si Pepito tendrá o no cuenta, el programa te descubre que gente insospechada como el panadero se ha hecho una. 

Sí, queridos amigos frikis, WhatsApp hace lo mismo que una cuenta XMPP pero tu abuela sabe usar esto y el otro no. Si os vais a hacer un clon de WhatsApp (cuando acabéis el de Google Reader, por ejemplo), copiar estos puntos, que no os cuesta nada.

Contras:
  1. Deja de ser gratis, se está empezando a dejar caducar el plazo de evaluación.
  2. Tiene caídas
  3. Mala seguridad, que ha ido mejorando, pero sigue sin ser muy buena
  4. No permite llamadas de voz. Esto es realmente la ventaja 4 llevado a su conclusión lógica. Una llamada puede caerse a la primera. Así que se permite el envío de ficheros de voz, en plan walkie talkie pero sin interfaz tan lograda.
La pega 4 lleva años cubierta por otras aplicaciones, como Skype, y no han despegado tanto en móviles, por lo que no debe ser muy gorda. Y las 2 y 3 son bastante comunes, así que tampoco son factores para descarte. Así que realmente su principal pega es que hay que pagar en algún momento, pero el problema no es la cantidad (recordad que hace años todos pagaban tan felices por tonos, politonos y fondos a base de SMS).

El problema es el miedo a la primera compra electrónica. A la gente le da miedo dar su tarjeta (que puede que no tenga, pero es más minoritario) al primero que pase por internet. Al primer camarero que se lleva la tarjeta hasta las profundidades del bar y que dejas de ver durante minutos no, curiosamente.

A mi también me dio miedo dar mi tarjeta la primera vez. Y por lo que me cuentan, no soy el único. Hay que tirarse a la piscina, señores.

WhatsApp nos deja pagar por Google o Paypal, así que no le damos la cuenta a ellos. Y para que no desconfiemos de el programa, también nos deja mandar la URL de pago a estos dos sistemas, para pagar desde el PC si lo que nos da es miedo a pagar desde el móvil. 

Claro que si no hemos dado la tarjeta a Google o no usamos Paypal nos ha dejado esto igual... 

Bueno, en algunos países Google permite pagar con otras cosas, como tarjeta prepago (no en España todavía) o con saldo del operador (Movistar y Vodafone en nuestro caso). Para esto último debemos estar conectados en el momento del pago por 3G y no por wifi. ¡Ay!, si esto estuviera más extendido...

Y sobre Paypal, pues podemos tener una cuenta que no esté ligada ni a una tarjeta ni a una cuenta bancaria, pero eso ya debe escribirse otro día.

También podemos usar otro programa, cierto, pero tras usar un par de días SpotBros y que no estuviera nadie, creo que cuando me toque (Febrero que viene), pagaré. Os recuerdo que la ley de Metcalfe dice que el valor de una red es proporcional al cuadrado de su número de usuarios y eso hace que para mi WhatsApp valga mucho.

¿Creéis que Line conseguirá tener ese valor? Sin haberlo usado, lo dudo. Porque si no me equivoco usa nombres de usuario, por lo que aunque la mitad de mis contactos lo usen no lo sabré hasta que les pregunte por el suyo. 

Creo que Facebook Messenger lo tienen más fácil para despegar, por ejemplo.
Y si Google adecentase un poco GTalk, también.

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