sábado, mayo 31, 2008

Telefónica, quisiera ser tu cliente...

Pero parece que tú no. ¿Por qué me odias? ¿Tanto rencor me guardas por haberte abandonado hace ya tanto y llevarme el móvil a la empresa que ahora es naranja y antes era verde?

En Julio hará un año que me mudé y te ofrecí darte mi dinero mensualmente por una línea de teléfono y una conexión a internet. Me dijiste que tardarías un poco porque la casa es nueva y lo entendí.

Lo que no entendí es cómo es que mandaste tan rápido un tecnico a traerme un teléfono y la línea. Al final del día el técnico tampoco lo entendió, me dejó el teléfono y se marchó sin poder ponerme línea.

Incontables veces llamé y me dijiste que como muy tarde tendría la línea antes de año nuevo, incluso me dijiste una vez que es la fecha típica que das como caso peor para las peticiones de todo el año.

Llegó el año nuevo y tuvimos novedades, pues no tuve línea pero prometiste no volver a engañarme con fechas: ya no me das previsiones de para cuando tendré la línea.

Seguí llamándote. No te fui a dar una serenata a llorar por tu atención porque no sé donde duermes. Cuando llamo a tu casa me dicen que no eres tú, sino tu hermana online o tu hermana sistemas con la que tengo que hablar, pero sea la que sea nunca está o o se quiere poner.

Vino otro técnico al que le dijiste que todo estaba ya arreglado y se tuvo que ir avergonzado.

A veces juegas con mi saludo mental y me dices que nunca te he pedido nada y por eso nada me dabas. Deben ser jugarretas del garrafón, porque sólo me dices esas cosas cuando llamo o muy tarde o en fines de semana, cuando me hablas con ese acento tan trasatlántico y te olvidas de cómo se escriben los apellidos más comunes, como los míos.

Vino un tercer técnico al que dijiste que ya estábamos conectados a la centralita. Lo que no le dijiste es a cual. Tras dos horas de exploración exhaustiva, el técnico la encontró: justo la centralita nueva recién puesta que todavía no está dando servicio.

Llamé y me dijiste que tardarías como poco un mes. A las dos semanas un vecino ya tenía internet.
Te volví a llamar y me dijiste que para qué, que todavía no había pasado el mes. El vecino te pidió tus servicios más tarde que yo, ¿acaso su dinero es mejor? ¿le pusiste la línea cuando dejó por ti a Vodafone?

Ayer me llamaste tú a mi para decirme que te de una oportunidad, que esta vez sí, que este Lunes me mandas un cuarto técnico, pero que no sabe si me pondrá internet.

Y soy tan tonto que te creo, que te doy otra oportunidad.
Por favor, no me mientas más. No sé si lo podré soportar.

martes, mayo 06, 2008

Vamos a contar mentiras, tralará

Visto en El País de hoy, edición digital:

Faltan licenciados... y calidad

25.500 euros brutos anuales, más un 12% de variable, más beneficios sociales (plan de pensiones, seguro médico,...), más formación de posgrado. La Operadora del Mercado Ibérico de Energía (OMEL, algo así como la bolsa de valores que compra y vende energía en función de su demanda en España y Portugal) tiene abierto todo el año un proceso de selección para contratar a tasadores (recién licenciados en Telecomunicaciones o Informática) con unas condiciones nada desdeñables. Pero ha tenido que recurrir al programa International Mobilty de Adecco para cubrir su demanda.

"Hasta hace dos o tres años, nos bastábamos para completar la plantilla", asegura Santos Ortega, Jefe de Recursos Humanos de OMEL, pero "hemos detectado un bajón drástico de gente preparada; no sólo faltan licenciados, también calidad".

Además, según Ortega, España vive inmersa en un cambio sociológico que, en su opinión, no se ha visto venir. "Los estudiantes españoles tienen mucho donde elegir; además, hoy la formación no termina al conseguir la licenciatura, sino que se completa con estudios en el extranjero, estancias de training en grandes multinacionales, etcétera".

Así, OMEL ha encargado a Adecco que busque profesionales en otras latitudes que quieran venir a trabajar a España, formarse y "en un par de años dar el salto dentro del sector o volverse a su país de origen".

Venezuela, Perú, Colombia y Chile son algunos de los caladeros donde Adecco buscará los trabajadores que OMEL no encuentra en España. También en el este de Europa (Rumanía, República Checa y Eslovaquia), aunque el idioma y la mayor proximidad con otros países en los que los sueldos y coberturas son mayores hace más difícil que su primera elección sea España.



Pero si vamos a la web de la OMEL y buscamos ofertas de empleo...
¡No hay ofertas!

¿Es que acaso el periódico está intentado engañarnos? ¿o es la OMEL? ¿no debería haber comprobado esto el periodista? ¿No es que de verdad querían decir "No encontramos ingenieros baratos y sin derechos laborales"? ¿Por qué esta noticia no admite comentarios en la web?